
No nos extraña, por tanto, que nuestro querido amigo Porky esté más nervioso que de costumbre, no pare de escudriñar todos los recovecos de su casa y desconfie de cuanto cocinero encuentra a su paso.
Es cierto que no pasa por su mejor momento este simpático cerdito, así que esperamos que le sirva de consuelo este magnífico dibujo realizado por Luis Pérez Calvo en el que se plasma la magnitud de su tragedia.
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