Las cosas son así: el mundo real siempre es menos interesante que el mundo de las películas, de los libros, de los tebeos. Hasta la comida sabe mejor en la ficción. Desde las magdalenas y el té de Marcel Proust, hasta los McRoyal Deluxe o el 1/4 de libra de Pulp Fiction.
Lo mismo nos sucede a nosotros. Lo que comemos en esta hamburguesería que ha dibujado Luis Pérez Calvo nos sabe mejor que en cualquier otro lugar. Tal vez sea esa la razón por la que vamos mucho.
